Claves para la autodisciplina


Si Existe la receta perfecta o la fórmula secreta para tener éxito en la vida, es una interrogante que miles se hacen casi a diario. Y cuya respuesta yo no podría darte, por la simple razón de que lo que me funciona a mí puede no funcionarte a vos.

Sin embargo, sí podemos seguir modelos de personas que han logrado ese éxito, por esa razón disfruto mucho buscando material y escuchando personas que están donde quiero estar. Y en esa búsqueda encontré un podcast de Andrés Londoño que hoy me gustaría compartir contigo.


Hay que tener claro es que lo que para mí es el éxito posiblemente no lo sea para vos o para otra persona. Por eso antes de leer, escuchar o aplicar tenés que definir qué es el éxito para vos, hacia dónde querés ir, dónde querés llegar. Una vez defino el concepto de éxito personal, podes comenzar a aplicar diferentes modelos.

En esta oportunidad te comparto este material sobre la autodisciplina que sin duda va a ayudarte a entender y mejorar.




El primero paso


Se dice que lo que no se nombra no existe, entonces hay que empezar por definir qué querés, cuál ese ese sueño, aspiración o lugar al que querés llegar. Definirlo lo vuelve posible, aunque no sea tangible aun. Pensar en ello te permite experimentar la sensación de desear alcanzarlo con todas tus fuerzas. Definir qué querés es ponerle un rumbo fijo a tus pasos.


El segundo paso


Una vez definido el qué quiero, es prudente identificar cuáles son aquellas acciones que te llevan a ese lugar. Cuáles son los pasos a seguir para cumplir ese objetivo.


Tercer paso

Claramente con el paso 1 y 2 te posicionas en la línea de salida, pero si no tomas acción, el resultado es simple: vas a permanecer ahí por siempre.


“La mejor forma de tener éxito en la vida es saber lo que quiero, identificar las acciones que me llevan a lo que quiero y hacer esas acciones para lograr lo que quiero.”

La ecuación es simple. Pero si dejamos ciertos aspectos por fuera, sería una pérdida de tiempo.


Para cumplir estos tres pasos es imprescindible amigarnos con la autodisciplina, que es el elemento que te ayuda a controlar las emociones que te distraen de tu objetivo. Ayuda a mantener el enfoque y la mira siempre en el objetivo. Pero la autodisciplina no puede trabajar sola, tiene dos aliadas inseparables: la fuerza de voluntad y la ley de selectividad.



El ser humano tiene de un límite innegable y es su propia energía, esta se va agotando a lo largo del día, es equiparable a la batería de tu celular, arranca el día al 100% y a la noche va a ser necesario recárgalo. Siendo de esta forma la fuerza de voluntad y la ley de selectividad trabajan en conjunto y te voy a explicar cómo.


La ley de la selectividad te invita a ser una persona estratégica para lograr el éxito y seleccionar cuidadosamente a cuáles tareas te vas a dedicar en el tiempo que tenés. Y no importa tu edad, tu género, religión, trabajo o lugar de residencia tu tiempo está marcado y es de 24 hs. Es imposible tener 24 hs de productividad, porque el cuerpo se cansa y tiene necesidades, además de actividades que no se pueden abandonar o posponer. La regla de oro es la planificación y gracias a esta Ley de Productividad, vas a planificar tu día, tu semana y tu mes según las prioridades. El error más común es atender las necesidades y actividades obligatorias, dejando para después las otras.



A modo de ejemplo, si una persona quiere aprender en un mes una nueva habilidad necesita estudiar. Si ese estudio, como por ejemplo leer, lo deja para la noche, cuando ya no va a tener energía, no va a lograrlo; y el hecho de no cumplir objetivos te desgasta cada vez más, naciendo así la frustración para terminar abandonando.

Entonces esta persona debe leer por las mañanas, antes de comenzar sus actividades, que es cuando tiene toda su energía. Seguramente eso le implique levantarse más temprano, pero la fuerza de voluntad tiene un poder increíble.


Es necesario revaluar los hábitos, hacer un análisis y comprobar si están en armonía con los resultados que querés lograr.

“La autodisciplina nos falla porque no tenemos las metas claras, las metas fallan porque no sabemos qué es lo que queremos, para eso es necesario la fuerza de voluntad”

La autodisciplina no es sufrimiento, es la clave para enfocarte y controlar las emociones, apalancándose de la fuerza de voluntad y la ley de selectividad.


Espero sinceramente que este post te haya ayudado, deja tus comentarios.


Nos vemos en la cima

7 views
ContactO

Angelikagrand 113

Tyreso, 135 36, Sweden

​​

Tel: 70301133

info@hectorrc.com

  • Facebook Social Icon
  • Instagram Social Icon
  • YouTube
  • Twitter Social Icon
  • LinkedIn Social Icon
  • Pinterest
  • Flickr Social Icon
  • Tumblr Social Icon
  • SoundCloud Social Icon
  • Spotify Social Icon
  • Google Play Social Icon

© 2018-2019 Hector RC & Sé el Jefe - Todos los derechos reservados